Explicación de la terapia TMS

La terapia de estimulación magnética transcraneal (EMT) se basa en un principio simple: las neuronas que se activan juntas, se conectan entre sí. Así como la práctica constante de un tiro libre en el baloncesto entrenará esos músculos y neuronas para disparar de la manera correcta, otras partes de nuestro cerebro estarán preparadas para disparar de ciertas maneras cuando se utilicen repetidamente.

La investigación ha demostrado que los escáneres cerebrales por resonancia magnética de pacientes con depresión muestran constantemente una disminución de la actividad en el área dorsolateral prefrontal izquierda del cerebro (el lado superior frontal izquierdo de su cerebro hacia arriba y hacia el costado del ojo). Esta parte del cerebro está muy asociada con el estado de ánimo, la motivación y el placer, lo que explica por qué las personas con depresión se sienten así; la parte de su cerebro que está a cargo de esas cosas no es tan activa como debería. Si podemos ayudar a que esa parte del cerebro vuelva a su actividad normal, los síntomas depresivos desaparecerán.

En la terapia TMS, se colocan dos espirales en forma de ocho en la superficie de la cabeza. Luego, cuando se envía una corriente a través de la bobina, crea un campo magnético enfocado que se extiende hacia el cerebro. Este campo magnético luego interactúa con la naturaleza eléctrica de las neuronas del cerebro, provocando que se activen. La naturaleza de este campo magnético aísla la estimulación del área de una pelota de golf, lo que permite a los médicos apuntar solo al área que necesita ayuda, sin afectar otras áreas del cerebro.


Este proceso esencialmente les enseña cómo volver a estar activos. Al igual que con el aprendizaje de un nuevo idioma o matemáticas en la escuela, la terapia TMS es más eficaz cuando se aplica todos los días durante períodos cortos de tiempo en lugar de durante un período largo una o dos veces.

A medida que ayudamos a estas neuronas a dispararse repetidamente, eventualmente aprenden a dispararse correctamente por sí mismas, y la estimulación de la terapia TMS ya no es necesaria. A diferencia de los medicamentos, TMS soluciona el problema tratando la disfunción en lugar de simplemente ayudar al cuerpo a lidiar con la disfunción. El tratamiento es a corto plazo y los beneficios continúan más allá del tiempo de tratamiento. Los únicos efectos secundarios reportados son dolores de cabeza leves después del tratamiento y daño auditivo menor debido al clic de la bobina junto al oído. Es esencialmente un ejercicio para tu cerebro, y tu cerebro se cansa un poco y se siente adolorido después del primer par de tratamientos, al igual que te sentirías adolorido después de tus primeros entrenamientos en el gimnasio. Al igual que con el ejercicio, estos dolores de cabeza se pueden minimizar comiendo bien y bebiendo mucha agua. Para evitar cualquier daño auditivo, los pacientes simplemente usan tapones para los oídos.

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